domingo, 11 de mayo de 2014

Capítulo 6 - "Lo que siento": Aliados 2° Temporada


Los Seres Humanos viven una vez más una recaída. Deben entender que los problemas y las adicciones se curan con y por amor. Franco, en duelo por su hermano, sufre pero no puede expresar lo que siente en palabras. Noah, alcoholizado y entretenido, se olvida de ir a buscar a Tomás al jardín a tiempo. Justo tiene una oportunidad de causar temor y dolor a su hijo, y lleva al niño. Sin sueños y expectativas, Maia vuelve a atacar a la persona que juzga culpada por sus males, su hermana. Los Seres de Luz necesitan tener nuevamente a Ian con ellos y se lo plantean a Joaquín. Este se encuentra desolado, él se siente impotente por la desaparición de Valentín. Para curar los traumas de sus misiones, los Seres de Luz deben primero sanar los traumas de sus padres. Venecia tiene una charla sincera con Justo. Hace que él "abra su corazón" por algunos instantes, y se de cuenta que el dolor que causa a Noah, es también lo suyo. Devi y Valentín consiguen salir del pozo, pero se encuentran en un lugar desconocido. Más tarde retornan de manera misteriosa al Vivero.


OFF

Joaquin:

 Al expresar lo que pensamos, hay palabras. Para comunicar lo que queremos, hay palabras. Hay palabras para todo, menos para expresar lo que sentimos. 

A veces no queres sentir lo que sentís, y la única manera de tapar un sentimiento es con otro más fuerte. 

Te aturdis, te llenas de ruido para no escuchar eso que sentís y que no podes pronunciar. 

Solo uno conoce la naturaleza de lo que siente y qué sería capaz de enmascararlo. 

Nada habla más de lo que sentís que lo que no podes decir. 

Pero eso que sentimos, seguirá estando ahí cuando baje la espuma de la evasión. 

La compulsión, ese impulso autodestructivo, siempre esta ahí, agazapado. Rondando como un cuervo. Olfatean el olor sobre una herida abierta, y sobrevuelan sobre vos. Listo para atacar. Huelen tu miedo, tu ignorancia. 

La recaída es una falsa medicina para una falsa enfermedad. Es un intento para tapar con toda costa ese dolor que no se fue. De que sirven todos los esfuerzos por dejar atrás el dolor, si tus piernas son de piedra y el dolor siempre te alcanza. 

La causa de la recaída es la intolerancia al dolor, la misma herida de siempre vuelve a abrirse y uno vuelve a la solución conocido. 

Pero el sentir, es sentir, demasiado. 

Recaer no significa ser débil, sino que el dolor recrudeció. 

Porque eso es lo que define, lo que hacemos y lo que hacemos con lo que sentimos. 

Las adicciones son falsos remedios que calman por un tiempo el dolor. Dolor que no cesará hasta que no pase el dolor. 

Porque ese el que sos, debajo de todo lo que haces para tapar tu dolor y en medio de la confusión eso que sentís, ese sos. 

El miedo, los temores excesivos, son la anticipación de todos los dolores que podrías llegar a tener. Temer, es presentir, es sentir antes de tiempo. 

Somos lo que sentimos, si sentimos odio y resentimiento, somos odio y resentimiento. 

Es muy difícil poner en palabras el dolor profundo. Pero paradójicamente, ese dolor puede ser aliviado con palabras. 

Todo trauma es hijo de otro trauma y a veces hay que ir a curar el dolor muy atrás en el tiempo. Para llegar a ellos hay que atravesar la anestesia emocional. Las heridas profundas, eso que es indecible, es lo único que el tiempo que todo lo cura no puede curar. 

Esos dolores atávicos, heredados y legados permanecen en el tiempo y se vuelven cada vez mas intensos. Los dolores traumáticos no conocen analgésicos solo se pueden aliviar cuando entendes eso que sentís. 

Son sentires muy humanos que atraviesan por la mitad a victimas y a victimarios. Nos alivia que hay un lugar en nuestra alma en la que podemos guardar los dolores, un lugar en que aquellos que sentimos no dolerá tanto. 

Pero no existe ese lugar donde guardar los dolores, ni placebo que lo calme, solo hay bocas, brazos, manos y ojos para expresar lo que siente. El dolor es un corazón en carne viva que solo se podrá curar cuando pueda ser dicho. 


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