domingo, 25 de mayo de 2014

Off: "El renacimiento" - Venecia

Venecia:



Y de repente, así como a veces un sueño nos ayuda a despertar, la muerte nos ayuda a renacer.

Todo es muy real, hasta que despertamos. Ahí nos damos cuenta de que estábamos soñando.

De la misma manera que comprendemos al despertar que estamos soñando comprendemos que estamos muertos cuando renacemos.

Eso hace el amor, el amor real, nos sacude de la muerte en vida. El problema de la muerte, es un problema de los vivos. Porque con esa muerte, algo de ellos, también tiene que morir. Renacer es como la verdad, junto a ella la mentira es una falsa ridícula. 

Renacer, no es mas que una nueva chance, la posibilidad de una nueva vida en la vida.

Renacer es un despertar de los sentidos a otra dimensión. No se percibe nada nuevo sino lo que siempre estuvo ahí y no se ve.

En arte se llamó renacimiento al rescate de la cultura clásica griega. Lo nuevo fue la mirada y eso fue un despertar. El despertar no es a la vida es en la vida. 

Hay una diferencia entre revivir y renacer. Alguien que murió puede revivir, alguien que se sintió morir con ese que murió puede renacer.

No sorprende que en seres tan paradójicos muchas veces cuando más despiertos están es cuando sueñan. 

No es necesario morir para renacer, sino perderle el miedo a la muerte. Se nace llorando y se renace llorando. El despertar arrasa con el amor platónico, es otra forma de renacer.

Despertar no es cómodo ni placentero. Es solo real. Entonces, cuando alguien despertó, ya no hay más muerte ni miedo ni desesperación. No hay más dualidad, ni engaños ni espejismos. 

Solo hay amor y vida, es decir, inmortalidad.

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